Auditoría operativa

Blindamos la operación antes de que el problema se vuelva costumbre.

Revisamos compras, ventas, inventarios, caja y hábitos de control para detectar fugas de dinero, errores sistemáticos y zonas donde el fraude puede crecer sin que nadie lo vea.

Riesgo visible

Cruces y validaciones

No nos quedamos con la intuición. Cruzamos datos operativos para encontrar diferencias reales.

Control interno

Candados operativos

La auditoría no termina en el hallazgo. Definimos reglas para que el error no se repita.

Visualización de gastos y control operativo

Dónde intervenimos

Atacamos los puntos donde un negocio o empresa suele perder dinero sin darse cuenta.

Inventario y compras

Diferencias de existencias, costos mal registrados, entradas sin soporte y salidas que nadie explicó.

Caja y ventas

Arqueos, descuentos fuera de política, ventas no registradas y flujos que no cuadran con la realidad.

Procesos y responsabilidades

Separación de funciones, autorizaciones, rutas de aprobación y controles que hoy dependen de la buena fe.

Cómo trabajamos

No hacemos auditoría de escritorio. Vamos a la operación.

01

Levantamiento y diagnóstico

Entendemos el flujo real del negocio, no solo el organigrama o el manual.

02

Cruce y análisis de datos

Contrastamos ventas, compras, inventarios, caja y comportamiento transaccional para encontrar anomalías.

03

Acción correctiva y candados

Presentamos hallazgos, prioridades y controles concretos para que el problema deje de repetirse.

Preguntas frecuentes

Lo que normalmente preguntan antes de contratar una auditoría operativa.

¿Qué revisa una auditoría operativa?

Inventarios, compras, ventas, caja, autorizaciones, cruces de información y hábitos de control que hoy están generando errores o puntos ciegos.

¿La auditoría sirve aunque no tengas ERP?

Sí. Podemos trabajar con tickets, hojas de cálculo, cortes de caja, reportes del sistema actual e inventarios físicos para reconstruir la operación real.

¿Qué sigue después del hallazgo?

No nos quedamos en el diagnóstico. Definimos candados, prioridades y, si hace falta, conectamos la auditoría con consultoría financiera o con Jip Control para aterrizar el cambio.

Contacto

Si sospechas que algo no está cuadrando, conviene revisarlo pronto.

Una auditoría a tiempo cuesta menos que un error sostenido o un fraude que nadie vio venir.